domingo, 18 de enero de 2009

El tiempo es habichuelas


Estamos deseando ejecutar la próxima intervención sobre el edificio de la estación de tren, localizado en la rotonda, al final del Bulevar de la Serrería, donde se encuentra con la Avenida de Blasco Ibáñez, en la ciudad de Valencia. Del emplazamiento nos interesa la cantidad como también la diversidad del tránsito público que ocurre en la zona a todas horas del día. Definitivamente, representa un lugar muy difícil para ejecutar un gesto sin ser visto. Todos los destinatarios andan muy de prisa: entran y salen, rodean y cruzan, aunque nunca para quedarse. Sólo esperan por el semáforo cambiante, o por embarcar el tren que los llevará a sus respectivos destinos. En cada fachada del edificio un inmenso reloj marca la hora, ubicándonos en perspectiva con relación a la velocidad que debemos ejecutar nuestro paso para caer en el tiempo. Es casi imposible no echarle un vistazo al pasar. Cualquier pensamiento seguramente verá interrumpirse por las manecillas inquietas de este reloj omnipresente.


Utilizaremos espuma de afeitar como material para realizar el dibujo. No nos interesan las huellas permanentes, pues nuestras intenciones no pretenden ser vandálicas; además, la espuma nos ofrece la poética que necesitamos para el discurso plástico de la intervención. Lógicamente la obra será efímera, será un intervalo de tiempo, un tomo de conciencia por la temporalidad de los objetos y por la fragilidad de nuestra existencia. Aumentando la vulnerabilidad de la obra, conseguiremos la interacción que procuramos de ella. Intervenir en este espacio a la intemperie permite exponer la obra al rigor del clima, al domino de la confrontación pública y al participio de los agentes colaboradores. Esa absurda ambición por la permanencia que siempre nos acompaña, será tan ilusoria como la manecilla inquieta del tiempo eterno, deambulando en círculo por la construcción mental de nuestra realidad inconcebible; una que comoquiera se destina a su pronta desaparición.

Cuando decimos “estas son mis habichuelas” nos referimos, en modo de expresión, a nuestro trabajo: aquello que nos produce el sustento económico vital. Por tal razón hemos decidido denominar la intervención con el título propuesto.

4 comentarios:

  1. Sobre la estructura de las entradas y algunas cosas que quiero que añadáis:
    A) En cada entrada hay que dedicar un espacio a narrar la estrategia y las tácticas utilizadas en cada micro-proyecto. Es decir quiero que me contéis, en un apartado concreto que podéis titular de la forma que queráis, cómo habéis hecho las cosas, cuáles han sido vuestros modos de hacer.
    B) En la parte lateral del blog, añadir un gadget en el que elaboréis un listado de las estrategias y las tácticas que utilizáis en vuestros proyectos, pero en “plan glosario”, es decir: nombre y breve descripción.

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